jueves, 1 de septiembre de 2011

Aquí estoy, sentada, abrigada, con sueño, tengo una botella en frente y un inhalador que me ha salvado una y mil veces, con unas ganas de leer que están muy bien escondidas, tan bien que parecen inexistentes. Pero a pesar de mi aburrimiento descubro nuevas cosas, tantas que me aturden pero que no dejan de gustarme.
Es increíble todo lo que uno puede sentir en tan solo un momento que no dura más que segundos, en todas las cosas que puedes pensar, tramar, imaginar, soñar, inventar, oler, transmitir y todo esto sin decir una palabra. Porque una mirada vale mucho y callar significa tanto o más que un abrazo. Tengo tantas cosas en la cabeza y a la vez no tengo nada. No sé de dónde sale todo esto solo siento cómo las letras atraen a mis dedos.
Por ahora solo estoy segura de una cosa y es que mi mente se pone en blanco, te evito y me comporto como idiota.


No hay comentarios:

Publicar un comentario