Me molesta mucho escuchar críticas acerca del Centro de Lima de gente que no va hace mucho tiempo o que quizás nunca ha ido. Es cierto que hay zonas muy maltratadas, pero a pesar de eso siempre le encuentro lo bonito. Me imagino cómo se veía antes y lanzo un suspiro.
Todo esto se lo debo a mi papá, un hombre hermoso. Porque me llevaba de la mano por muchos distritos caminando mientras me hablaba acerca de cada calle, de cada casona, historias, anécdotas que yo, por la edad que tenía, no apreciaba del todo pero igual escuchaba. Caminábamos por el centro de Lima, también por el malecón, desde Miraflores hasta Chorrillos, siempre de la mano. Me tomaba una especie de examen que jamás pasé...