domingo, 8 de noviembre de 2015

Hace una semana no paraba de llorar, recordaba tus palabras, el cómo me sentí en ese momento, cuando me paré de la cama y me encerré en el baño sin ti, cómo te escuchaba tras la puerta y mis ganas de no sentirte ni tenerte cerca mío. No podía creer lo que acababas de decir, ¿en serio? Luego de todo el tiempo que me... nos llevó llegar a esto, después de haber hablado del tema y tú saber mi situación, ¿en serio? y venían muchos pensamientos horribles a mi cabeza, me sentí completamente inútil y minimizada, sentí que no era suficiente para ti, que quizá debí esperar más y no dar ese paso contigo, ¿sí sabes que todo eso lo provocaron un par de palabras tuyas? ¿sí sabes que el no controlar lo que dices provocó todo esto? Espero que sí, sé que no fue tu intención, pero duele... aún duele. Ayer te dije que me sentía diferente respecto a lo que pasó y que no necesito que busques otras maneras de decir que lo sientes, pero creo que lo que hay dentro de mi cabeza es más fuerte que lo que dije ayer. Y no se trata de probarme nada porque en realidad no sé de qué se trata esto. Hoy nos recordé en ese momento, recordé esa sensación, la peor que he sentido a tu lado y no quiero volver a pasarla, no quiero volver a estar a tu lado y no querer mirarte ni que me toques, pensé en todas las reacciones que podría tener.

Tengo miedo y lo acepto por completo.
Tengo miedo de esto que aún me duele, tengo miedo de guardarlo en mí y de no poder sacarlo.

Ayer cuando me rozaste la mano sentí esa electricidad que te recorre toda y me quedé helada, no sabía qué hacer, me sentí totalmente confundida por un segundo, luego sentí ese abrazo que guardabas desde el lunes que me pediste un abrazo y te lo negué.

miércoles, 14 de octubre de 2015

me desespero como mierda, te quiero a mi lado, te quiero aquí, siempre, pero eso no se puede
no se puede
no se puede
no se puede
a veces me gustaría que te aparecieras en mi puerta de la nada
a veces me imagino que estás en la puerta de mi universidad esperándome sin avisar
a veces creo que tienes todo planeado y que no esperas que yo te diga qué quiero hacer
a veces pienso mucho y caigo
caigo y no estás porque no se puede
no se puede
no se puede
no se puede
pero te quiero
te quiero querer y eso no se puede hacer siempre, solo a veces
y a veces no me es suficiente

por favor

viernes, 9 de octubre de 2015

y pasó
y luego me cagó la cabeza

muchas emociones, tantas que no existen palabras para poder describirlas

emociones de mierda

no quiero volver a sentirme así, pero quiero volver a estar contigo, quiero sentirte de nuevo, pero tengo miedo, lo sabes y lo sé

no quiero darme cuenta de cosas a las que antes le restaba importancia; todo es raro ahora, siento diferente cuando te pienso y cuando te recuerdo; ahora debo aprender a dejar ir muchas cosas, muchos pensamientos, muchas sensaciones

semanas de mierda

jueves, 20 de agosto de 2015

su mirada de "no entiendo qué pasa"
el dejar la mano suelta para que se la agarre
su mueca al morderle la boca
lo inteligente que es
que me cocine
que me abrace por detrás mientras cocino
abrazarlo por detrás mientras cocina
apoyarme en su hombro
no ver películas a su lado
su mirada de cachorrito
su sonrisa de lado que hace explotar mi cerebro
lo bonitos que son sus ojos
su sonrisa de pavo
que me mire cuando finjo no darme cuenta
su rascada de perro
su mano en mi cintura
que me abrace mientras caminamos
morderle el hombro y que se queje
darme cuenta de cuánto lo extraño
que me diga que me ama

y amarlo cada vez más

vulnerabilidad de mierda,
miedo de mierda

lunes, 10 de agosto de 2015

y lo entendí

y lo sentí

y solo me queda pedir que, por favor, no me cagues, no

viernes, 10 de julio de 2015

no sé qué chucha estoy haciendo, no sé, no entiendo puta madre

quiero saber qué siente, qué piensa, no lo merece, no, no sé

es eso que siempre va a estar aunque yo no quiera y lo odio, me odio, esto no tiene nada de sentido

quiero tanto y tan poco a la vez



Perdóname, por favor.


martes, 30 de junio de 2015

Quiero que sonrías

Te escribiré por aquí como si te estuviera hablando a la cara porque escribir por aquí es más fácil, pero menos bonito. Quiero ser capaz de decirte todo lo que tengo dentro a la cara y verte sonreír por mí, por esto que siento, porque te enteras de lo que me pasa por la mente y por el corazón. No lo quiero tener más aquí guardado aunque me cague de miedo de estar expuesta y vulnerable ante ti. 

La vez pasada me invadió una inseguridad inmensa, pero ¿sabes qué me detuvo? 
Tú. 
Fue raro, fue hermoso, nunca me había pasado, todo se me fue al recordar tu sonrisa y luego solo lloré sola, lloré de miedo, lloré al darme cuenta de que te estoy queriendo, poco a poco, pero te voy queriendo, siento que es una peligrosa manera de querer. No ha sido de golpe, no. Te lo has ganado solo por el echo de ser tú. Te lo has ganado, todo esto que siento, todo ese espacio en mi cabeza, todas estas ganas de tenerte a mi lado, todo esto que escribo. Todo. Todo te lo has ganado cada día con tus palabras, con tus silencios, con tus abrazos y tus besos. 

El sábado me pediste que te diga cómo me siento y no supe cómo responder, quizá lo hubiese logrado si Diana no nos interrumpía, no lo sabremos. Yo solo quiero decirte esto y mucho más de frente y mirándote a los ojos porque lo mereces. No quiero decírtelo porque me lo preguntes sino porque me nazca decírtelo de una buena vez. Quiero decírtelo y que me abraces de esa manera que me hace no querer soltarte. Quiero decírtelo y que sonrías. 


lunes, 18 de mayo de 2015

Decir algo, sentir diferente, pero "no te preocupes que es normal, solo son cosas que siempre van a estar", pero ¿por qué? no quiero que estén, no me da la gana de sentirme así. No quiero decir ni asegurar mil y un veces que eso -lo que sea que fue- ya es pasado porque desde hace ya buen tiempo lo siento así y, de pronto, empezar a dudar.
No me da la puta gana de no entender por qué, horas antes, pongo la cara de idiota más impresionante por el chico más lindo que he conocido y, luego, solo pienso en por qué me sentí así cuando lo vi agarrándole la mano y solo atiné a seguir de largo sin saber hasta dónde caminaría.

Subí y supe que lo vería de nuevo, que estaríamos ahí, sin vernos, sin hablarnos, sin saludarnos, como siempre solo que, ahora, ya no es como siempre.


martes, 12 de mayo de 2015

Es curiosa esta situación, aún no es buen momento para escribir abiertamente de lo que pasó y está pasando, pero ocupa gran espacio en mi cabeza. Esperaré pacientemente a que todo explote, aunque no sé si en verdad quiero que todo explote, al menos no ahora que todo anda "bien" y "tranquilo".

Me imagino los escenarios y alguien saldría mal en cada uno de ellos.

viernes, 3 de abril de 2015

Sombras independientes, sombras dependientes, sombras que se posan en todo aquel que les dé permiso. Sombras más duras que la vida misma, de esas que se posarán en tus ojos a pesar de tener el sol apuntando a ellos, sombras que podré no ver, pero sí sentir. Sombras que pasarán por tu mente cada vez que encuentren una luz igual de cálida que la de tus -sus- recuerdos. 
"Sus" recuerdos, no "mis" recuerdos, no "nuestros" recuerdos. 
No tenemos recuerdos porque no hay luz que se atreva a hacernos sombra, no antes, no ahora. Temo que mi luz no sea así de cálida. Temo, también, que ni siquiera llegue a prender a tiempo. No pretendo ser igual y mucho menos ser tu "algo".