Yo bailaba con los pies en el cielo, con mis manos atadas a tus cabellos, mis ojos clavados en ti y mi pensamineto repartido en tu sonrisa y en un: ¿cómo es que puedes lograr que alguien se sienta así de bien? Si te llamo con el pensamiento y apareces como por arte de magia.
No es necesario que digas una palabra para hacer de un día difícil el mejor que pude tener en semanas con ese no sé qué que me vuelve no sé cómo.
Cada abrazo tuyo es sentir cómo se paraliza el mundo y también el poder de olvidarme de todo lo que pueda estar pasando, pensando y sintiendo.
sábado, 9 de octubre de 2010
domingo, 1 de agosto de 2010
Ustedes dos
Tener hermanos en sí es un poco complicado: peleas, golpes, celos, etc. y más si creces siendo la única mujer entre dos hombres mayores; como fue, es y será mi caso. Esto, obviamente, también tiene su lado amable: te compran cosas, te llevan a comer, te defienden, les pides plata y jamás les pagas, te confían sus problemas amorosos y no tan amorosos junto con mil y un cosas más.
Recuerdo que de chiquita me volvía un poco loca después de pasar un tiempo a su lado, pues mis papás trabajaban y cuando no había nadie más me dejaban con ellos. Fueron ellos los que una tarde cuando bajé a almorzar muy inocentemente me hicieron comer una cucharadota de ají luego de un "abre la boca y cierra los ojos, te vamos a dar algo riquísimo" y yo, cojuda, me la creí. Fueron ellos los que me fastidiaban hasta que mi mamá después de reirse de mi sufrimiento dijera "Yaa, déjenla!" en el asiento trasero del querido Volkswagen rojo de mi papá. Fueron ellos los que, asustados, se metieron a la cama de mis papás conmigo pues sin saber le abrí la puerta a un ratero monce que solo se llevó un galón de gas que había en la cocina. Fueron ellos los que me hacían llorar de verdad haciéndome creer que se sentían mal por algo que yo les había dicho /hecho, BASURAS. Y fui yo su muñeca viviente, me pegaban, me quitaban cosas, me cambiaban por sus amigos a la hora de jugar con su Super Nintendo, me ignoraban cuando pedía que me prepararan el biberón y me enseñaban tontería y media como a "pelear" tirando puñetes al mismo tiempo que decía " UUH(primer puñete), AAH(segundo puñete)".
Vale decir que si no fuera por el mayor yo no estaría escribiendo esto. Me salvó dos veces. En mi primera experiencia cercana a la muerte me tragué una canica a los 4 ó 3 años, no podía respirar, me aplastó el estómago y volví a ser rosada (ahora marrón). La segunda fue en un club en Chosica, yo bajaba las escaleritas para sentarme cuando en una de esas me resbalé, no sabía nadar en ese entonces y el piso de dicha piscina estaba muy lejos de ser alcanzado por mis rechonchos pies, él nadó hacía mi y me saco misma pelota, mismo Profesor Jirafales cuando "salvaba" a Kiko de morir alzándolo del traje de marinerito. Y es él mismo quien confesó hace unos años el haberme estafado. Mi papá me daba de propina una moneda de un nuevo sol. A mis hermanos les daba más, por el hecho de ser mayores y de tener una necesidad de comprar estupideces ya fijada. El mayor, después de gastar la mayor parte de su dinero y con 4 o 3 monedas de 10 ó 20 centavos, se acercaba hacia mí y me comenzaba a sacar pica con un "miraaaa, yo tengo más moneditas que tú y estas encima son de oro mira, tú no tienes y yo sí". Yo obviamente ignorante del valor que tenía tanta moneda junta frente a la mía le decía: "¿no quieres cambiarlas por la mía? solo tengo una pero mira que es grande y y y ploma ¿ya?" él, obviamente, aceptó y así me estafó, por eso ahora es abogado.
Me han causado un daño psicológico grave, pero admito que no concedería una vida sin ellos. Me gusta cuando me llaman: gordita, gorda, gordis, puerquito (seguido del sonidito de un chancho) y escuchar a mi abuela de fondo: "Es tu hermana no un animal, llámala por su nombre, caaarajo mierda". También escuchar al más escandaloso de los tres caminar cantando por toda la casa "Gabi es un puercoo, un puerco, un pueerco marrano" al son de no sé , al son de waka waka o de cualquier canción que estén pasando por la radio y cuando termina preguntarme "Gabi, ¿eres un cerdo?" y yo responderle eternamente con un "no"; escucharlo gritar a mí, a mi mamá y papá "¡CHAU!" incontables veces sin recibir un chau como respuesta tan solo risas. Escucharlo imitar a sus amigos y pacientes, que me grite un "¿QUÉ ECH ECHO?" o " ¿QUÉ TÁ ACHENDO?". Me hacen reir siempre con sus tonterías y me encanta.
Ojalá algún día dejen de guardar sus mancuernas en mi cuarto para que en las noches no me golpee los pies, dejen de comerse todo lo que compro, de dormise en mi cuarto, de coger mis mascarillas y mi shampoo que huele a fresa y hacer el papel de marica. Bueno eso no porque la verdad es muy divertido. Ojalá y nunca dejen de ser como son.
Los amo apestosos. Aunque sé y espero, con todo el corazón, que nunca lean esto porque amanecería un poco maltratada.
Recuerdo que de chiquita me volvía un poco loca después de pasar un tiempo a su lado, pues mis papás trabajaban y cuando no había nadie más me dejaban con ellos. Fueron ellos los que una tarde cuando bajé a almorzar muy inocentemente me hicieron comer una cucharadota de ají luego de un "abre la boca y cierra los ojos, te vamos a dar algo riquísimo" y yo, cojuda, me la creí. Fueron ellos los que me fastidiaban hasta que mi mamá después de reirse de mi sufrimiento dijera "Yaa, déjenla!" en el asiento trasero del querido Volkswagen rojo de mi papá. Fueron ellos los que, asustados, se metieron a la cama de mis papás conmigo pues sin saber le abrí la puerta a un ratero monce que solo se llevó un galón de gas que había en la cocina. Fueron ellos los que me hacían llorar de verdad haciéndome creer que se sentían mal por algo que yo les había dicho /hecho, BASURAS. Y fui yo su muñeca viviente, me pegaban, me quitaban cosas, me cambiaban por sus amigos a la hora de jugar con su Super Nintendo, me ignoraban cuando pedía que me prepararan el biberón y me enseñaban tontería y media como a "pelear" tirando puñetes al mismo tiempo que decía " UUH(primer puñete), AAH(segundo puñete)".
Vale decir que si no fuera por el mayor yo no estaría escribiendo esto. Me salvó dos veces. En mi primera experiencia cercana a la muerte me tragué una canica a los 4 ó 3 años, no podía respirar, me aplastó el estómago y volví a ser rosada (ahora marrón). La segunda fue en un club en Chosica, yo bajaba las escaleritas para sentarme cuando en una de esas me resbalé, no sabía nadar en ese entonces y el piso de dicha piscina estaba muy lejos de ser alcanzado por mis rechonchos pies, él nadó hacía mi y me saco misma pelota, mismo Profesor Jirafales cuando "salvaba" a Kiko de morir alzándolo del traje de marinerito. Y es él mismo quien confesó hace unos años el haberme estafado. Mi papá me daba de propina una moneda de un nuevo sol. A mis hermanos les daba más, por el hecho de ser mayores y de tener una necesidad de comprar estupideces ya fijada. El mayor, después de gastar la mayor parte de su dinero y con 4 o 3 monedas de 10 ó 20 centavos, se acercaba hacia mí y me comenzaba a sacar pica con un "miraaaa, yo tengo más moneditas que tú y estas encima son de oro mira, tú no tienes y yo sí". Yo obviamente ignorante del valor que tenía tanta moneda junta frente a la mía le decía: "¿no quieres cambiarlas por la mía? solo tengo una pero mira que es grande y y y ploma ¿ya?" él, obviamente, aceptó y así me estafó, por eso ahora es abogado.
Me han causado un daño psicológico grave, pero admito que no concedería una vida sin ellos. Me gusta cuando me llaman: gordita, gorda, gordis, puerquito (seguido del sonidito de un chancho) y escuchar a mi abuela de fondo: "Es tu hermana no un animal, llámala por su nombre, caaarajo mierda". También escuchar al más escandaloso de los tres caminar cantando por toda la casa "Gabi es un puercoo, un puerco, un pueerco marrano" al son de no sé , al son de waka waka o de cualquier canción que estén pasando por la radio y cuando termina preguntarme "Gabi, ¿eres un cerdo?" y yo responderle eternamente con un "no"; escucharlo gritar a mí, a mi mamá y papá "¡CHAU!" incontables veces sin recibir un chau como respuesta tan solo risas. Escucharlo imitar a sus amigos y pacientes, que me grite un "¿QUÉ ECH ECHO?" o " ¿QUÉ TÁ ACHENDO?". Me hacen reir siempre con sus tonterías y me encanta.
Ojalá algún día dejen de guardar sus mancuernas en mi cuarto para que en las noches no me golpee los pies, dejen de comerse todo lo que compro, de dormise en mi cuarto, de coger mis mascarillas y mi shampoo que huele a fresa y hacer el papel de marica. Bueno eso no porque la verdad es muy divertido. Ojalá y nunca dejen de ser como son.
Los amo apestosos. Aunque sé y espero, con todo el corazón, que nunca lean esto porque amanecería un poco maltratada.
sábado, 17 de julio de 2010
Al colegio no voy más
Sí, ya sé que ha pasado como medio año pero la idea esta de que si extraño el colegio o no me persigue, mas no me preocupa. Admitiré que no me he puesto a reflexionar sobre eso, pero no creo que se me haga tan difícil, comenzaré por los recuerdos.
No sé cómo terminará esto, pero si eres un iluso y bonito escolar que empezó a mosquetear por internet y llegó a este humilde blog, atente a las consecuencias. El colegio me marcó y de eso no tengo duda alguna.
Cuando era chiquita tenía la idea de tener por siempre los mismos amigos, pensaba que no había forma alguna de dejarnos de hablar, FAIL. ¿Cómo se le explica a una niña que todos crecemos y que todos tomamos diferentes rumbos y aveces esos rumbos se vuelven lo suficientemente opuestos como para no volver a juntarse nunca más? pues nadie supo cómo hacer eso conmigo, es más creo que nadie sabe como hacerlo aún. Pasé diez años de mi vida en un colegio en el que conocí a mis amiguitos de la infancia. Uno de ellos fue por mucho tiempo mi mejor amigo. Jamás olvidaré cuando corríamos juntos hacia nuestras casas después del colegio que quedaba a unas dos cuadras, pues él vivía justo al frente de la mía. Luego de terminar todo lo que teníamos que hacer salíamos a la ventana que daba a la calle a tratar de hablar a la distancia. Por esos tiempos mi perro "fue llevado a la veterinaria y lo dejaron ahí". Una de esas tardes él me enseñó a su perrito por el balcón; yo, aunque no tenía ya perrito, no me quería quedar atrás y le enseñé un perro de peluche que tenía sobre mi cama. Luego de un tiempo se mudó y por la distancia se cambió de colegio. No lo vi más.
Por circunstancias parecidas mis amigos se fueron alejando y a duras penas llegábamos a diez personas para la graduación en 6to de primaria. Mis papás, además de que cada vez éramos menos en la promoción y la calidad se iba al inframundo, comenzaron a recibir referencias de un colegio en Jesús María por parte de mi tía pues su hija estudiaba ahí. Para esto mis hermanos ya habían terminado y trajeron, junto con sus libros de universidad, a un entrometido muchacho con nombre de fin de semana: Domingo. Él se encargó de dar la estocada final. El susodicho estudió en aquel colegio de Jesús María por lo que siempre hablaba bien de él mientras yo lo miraba con odio pues a mis 12 años no quería cambiarme de colegio. Él consiguió convencer a mi mamá con su conocido "qué rico cocina seño" o "ahora somos 4 hermanitos". Y bueno después de un tiempo y de una ardua desición de mi parte entre dos colegios (el de J.M y uno que queda por mi casa) en octubre del 2005 ya era parte de ese colegio, mi mamá se afanó un poco y me compró todo el uniforme antes que acabara primero de secundaria.
Así empezó mi verdadera vida en secundaria. Me asustó el primer día de clases pues no conocía a practicamente nadie y era una superpoblación la que existía en ese colegio, bueno según mi visión en segundo de secundaria. Mi primer año en dicho colegio y me cortó la mano la misma persona a la que le debo decir tanta lisura junta, a la misma a la que le rompí el cuaderno de matemáticas en plena clase de inglés y a la que años después fastidiaban por tener tremendas hijas. En tercero seguía sin conocer a mucha gente de mi salón pues ¡éramos más de cien! y may para todos que de hecho los conocía a todos en un solo año. Debo decir que en ese año marqué a mis amistades de por vida, mismo ganado vacuno les puse un sello en la nalga que dice hasta ahora: Soy amigo(a) de Gabi. Desde entonces ya no me importaba conocer a toda mi promo pues con unos tantos pero LOS tantos me bastaba para sobrevivir, claro que después se unieron muchas personas más a la pandilla de amiguines. En cuarto sobreviví con una sola de mi grupo en uno de los salones más geniales en los que he estado, conocí a más personas y me hice más amiga de ellos. Vi cómo nos hacíamos cada vez más grandes, pues esta vez era mi promoción a la que le tocaba cuidar de la bandera del Perú y del colegio y yo, si nquerer queriendo, fui una de las 12 personas (en su mayoría solo 6) que marchó cada lunes. La fiebre 44 ya me había atacado desde que pisé aquel colegio por primera vez pero cada vez sentía más los síntomas. En quinto nada fue fácil. Segundo lunes como'promoción' y ya teníamos que salir a hacer cualquier cosa con las banderas. Yo estaba en el trance de "universidad o LA UNIVERSIDAD", mientras el único tema de conversación, mi cerebro no registraba las palabras 'colegio' y 'academia' juntas por lo que le dije a mi mami que no pensaba postular ese año y que mejor me esperaba a que me pique el bicho del estudio. Mi mami me dijo MAY y me inscribió en una academia al frente de lo que ahora es mi centro de estudios. No siento que me involucré mucho con la gente de la academia (bueno, un poco) y solo paraba con amigas de mi promoción. Todo en el colegio me iba bien, física me parecía fácil aunque eso no se veía reflejado en mis notas. Ingresé y el último bimestre fue un total relajo. El típico 'si me saco tanto me faltan X puntos para tener 11.. YALA' yo no lo apliqué porque no tenía idea de cómo sacaban el promedio mis profesores y todo lo dejé a merced de mi cerebro que si pudo enfrentar un examen de admisión era capaz de todo en el colegio. Las clases de Raez que siempre empezaban con un 'Buenos días, pueden tomar asiento' (mientras movía las manos) 'A los que les toque el periódico mural, sáquenlo' sus sellos por cada tarea. Nunca realizé un análisis de frase completa hasta que llegué a la universidad y jalé ese examen por bruta. Nuestro querisímo padrino: Cubito. Él, que llegó cuando la promo 43 ya se iba y la 44 empezaba a tomar el control de aquellos salones de primer piso tan anelhados por toda promo (JÁ 45); él, que se ganó la antipatía de algunos por ser tan directo; no creo que me equivoque si digo que fue la pieza que nos faltaba para completar esa 44 que se fue formando. Se ganó el cariño de todos nosotros, con algunos recién se le hizo a fines de año pero todo vale. Esos dos profesores ya no están en el colegio, sonará botado, pero sin ellos y sin nosotros el colegio ya no es lo mismo. Lo digo porque he estado ahí en un recreo del 2010 y no me siento en el mismo ambiente. No es el mismo ambiente que entre gritos y llantos dejamos con el último grito la escolta 09', con nuestras togas puestas, bien arreglados, bien peinados caminando hacia al auditorio... hacia un futuro que nos separaría. No lloré de pena ni nada en la graduación pero ahora lloro de felicidad cuando veo entradas en blogs de mis amigos evocando esos momentos o fotos divertidas.
Ahora puedo decir que mi cerebro lanzó una chispada y entiendo todo. No extraño el colegio en sí porque siento que hice todo lo que pude para disfrutarlo, no me arrepiento de nada que pude hacer dentro de él: de ninguna escapada, ni de la única suspensión de mi vida que vino con un 0 más grande que el trasero de la loca en el curso de historia (igual aprobaba), mas no en geomtría: GRANDE CUBITO que me dejó dar el examen aún así. El colegio lo disfruté, los momentos importantes están ahí en un cofrecito que dice IMPORTANTE en mi memoria y que aún tiene espacio para más. Porque mi sello aún quema y esta fresquito como nalga de pingüino.
No sé cómo terminará esto, pero si eres un iluso y bonito escolar que empezó a mosquetear por internet y llegó a este humilde blog, atente a las consecuencias. El colegio me marcó y de eso no tengo duda alguna.
Cuando era chiquita tenía la idea de tener por siempre los mismos amigos, pensaba que no había forma alguna de dejarnos de hablar, FAIL. ¿Cómo se le explica a una niña que todos crecemos y que todos tomamos diferentes rumbos y aveces esos rumbos se vuelven lo suficientemente opuestos como para no volver a juntarse nunca más? pues nadie supo cómo hacer eso conmigo, es más creo que nadie sabe como hacerlo aún. Pasé diez años de mi vida en un colegio en el que conocí a mis amiguitos de la infancia. Uno de ellos fue por mucho tiempo mi mejor amigo. Jamás olvidaré cuando corríamos juntos hacia nuestras casas después del colegio que quedaba a unas dos cuadras, pues él vivía justo al frente de la mía. Luego de terminar todo lo que teníamos que hacer salíamos a la ventana que daba a la calle a tratar de hablar a la distancia. Por esos tiempos mi perro "fue llevado a la veterinaria y lo dejaron ahí". Una de esas tardes él me enseñó a su perrito por el balcón; yo, aunque no tenía ya perrito, no me quería quedar atrás y le enseñé un perro de peluche que tenía sobre mi cama. Luego de un tiempo se mudó y por la distancia se cambió de colegio. No lo vi más.
Por circunstancias parecidas mis amigos se fueron alejando y a duras penas llegábamos a diez personas para la graduación en 6to de primaria. Mis papás, además de que cada vez éramos menos en la promoción y la calidad se iba al inframundo, comenzaron a recibir referencias de un colegio en Jesús María por parte de mi tía pues su hija estudiaba ahí. Para esto mis hermanos ya habían terminado y trajeron, junto con sus libros de universidad, a un entrometido muchacho con nombre de fin de semana: Domingo. Él se encargó de dar la estocada final. El susodicho estudió en aquel colegio de Jesús María por lo que siempre hablaba bien de él mientras yo lo miraba con odio pues a mis 12 años no quería cambiarme de colegio. Él consiguió convencer a mi mamá con su conocido "qué rico cocina seño" o "ahora somos 4 hermanitos". Y bueno después de un tiempo y de una ardua desición de mi parte entre dos colegios (el de J.M y uno que queda por mi casa) en octubre del 2005 ya era parte de ese colegio, mi mamá se afanó un poco y me compró todo el uniforme antes que acabara primero de secundaria.
Así empezó mi verdadera vida en secundaria. Me asustó el primer día de clases pues no conocía a practicamente nadie y era una superpoblación la que existía en ese colegio, bueno según mi visión en segundo de secundaria. Mi primer año en dicho colegio y me cortó la mano la misma persona a la que le debo decir tanta lisura junta, a la misma a la que le rompí el cuaderno de matemáticas en plena clase de inglés y a la que años después fastidiaban por tener tremendas hijas. En tercero seguía sin conocer a mucha gente de mi salón pues ¡éramos más de cien! y may para todos que de hecho los conocía a todos en un solo año. Debo decir que en ese año marqué a mis amistades de por vida, mismo ganado vacuno les puse un sello en la nalga que dice hasta ahora: Soy amigo(a) de Gabi. Desde entonces ya no me importaba conocer a toda mi promo pues con unos tantos pero LOS tantos me bastaba para sobrevivir, claro que después se unieron muchas personas más a la pandilla de amiguines. En cuarto sobreviví con una sola de mi grupo en uno de los salones más geniales en los que he estado, conocí a más personas y me hice más amiga de ellos. Vi cómo nos hacíamos cada vez más grandes, pues esta vez era mi promoción a la que le tocaba cuidar de la bandera del Perú y del colegio y yo, si nquerer queriendo, fui una de las 12 personas (en su mayoría solo 6) que marchó cada lunes. La fiebre 44 ya me había atacado desde que pisé aquel colegio por primera vez pero cada vez sentía más los síntomas. En quinto nada fue fácil. Segundo lunes como'promoción' y ya teníamos que salir a hacer cualquier cosa con las banderas. Yo estaba en el trance de "universidad o LA UNIVERSIDAD", mientras el único tema de conversación, mi cerebro no registraba las palabras 'colegio' y 'academia' juntas por lo que le dije a mi mami que no pensaba postular ese año y que mejor me esperaba a que me pique el bicho del estudio. Mi mami me dijo MAY y me inscribió en una academia al frente de lo que ahora es mi centro de estudios. No siento que me involucré mucho con la gente de la academia (bueno, un poco) y solo paraba con amigas de mi promoción. Todo en el colegio me iba bien, física me parecía fácil aunque eso no se veía reflejado en mis notas. Ingresé y el último bimestre fue un total relajo. El típico 'si me saco tanto me faltan X puntos para tener 11.. YALA' yo no lo apliqué porque no tenía idea de cómo sacaban el promedio mis profesores y todo lo dejé a merced de mi cerebro que si pudo enfrentar un examen de admisión era capaz de todo en el colegio. Las clases de Raez que siempre empezaban con un 'Buenos días, pueden tomar asiento' (mientras movía las manos) 'A los que les toque el periódico mural, sáquenlo' sus sellos por cada tarea. Nunca realizé un análisis de frase completa hasta que llegué a la universidad y jalé ese examen por bruta. Nuestro querisímo padrino: Cubito. Él, que llegó cuando la promo 43 ya se iba y la 44 empezaba a tomar el control de aquellos salones de primer piso tan anelhados por toda promo (JÁ 45); él, que se ganó la antipatía de algunos por ser tan directo; no creo que me equivoque si digo que fue la pieza que nos faltaba para completar esa 44 que se fue formando. Se ganó el cariño de todos nosotros, con algunos recién se le hizo a fines de año pero todo vale. Esos dos profesores ya no están en el colegio, sonará botado, pero sin ellos y sin nosotros el colegio ya no es lo mismo. Lo digo porque he estado ahí en un recreo del 2010 y no me siento en el mismo ambiente. No es el mismo ambiente que entre gritos y llantos dejamos con el último grito la escolta 09', con nuestras togas puestas, bien arreglados, bien peinados caminando hacia al auditorio... hacia un futuro que nos separaría. No lloré de pena ni nada en la graduación pero ahora lloro de felicidad cuando veo entradas en blogs de mis amigos evocando esos momentos o fotos divertidas.
Ahora puedo decir que mi cerebro lanzó una chispada y entiendo todo. No extraño el colegio en sí porque siento que hice todo lo que pude para disfrutarlo, no me arrepiento de nada que pude hacer dentro de él: de ninguna escapada, ni de la única suspensión de mi vida que vino con un 0 más grande que el trasero de la loca en el curso de historia (igual aprobaba), mas no en geomtría: GRANDE CUBITO que me dejó dar el examen aún así. El colegio lo disfruté, los momentos importantes están ahí en un cofrecito que dice IMPORTANTE en mi memoria y que aún tiene espacio para más. Porque mi sello aún quema y esta fresquito como nalga de pingüino.
miércoles, 2 de junio de 2010
Parte II
Siempre termino engañándote querido blog, pero lo más tonto es que creo que estás vivo y que encima lees esto, como si creando aquel hipotético caso no tuvieras algo mejor que hacer.
Bueno contrastando con la entrada anterior, ya voy practicamente 3 meses en la universidad y me encanta. Admitiré que no soy una de las mejor alumnas que la católica ha podido tener... TODAVÍA, es mi primer ciclo y todo se va aprendiendo. En verdad quiero ser mejor el segundo ciclo. En serio. Eso espero.
Venados por aquí, venados por allá, cuervos, ardillas, conejos, insectos y mis amigos.
Las cachimbadas se empezaron a ir por un tubo desde que un sábado del mes de abril nos descalificaron de la búsqueda del tesoro. Pero aún así nos "preparamos" para la noche de gala: Miss Cachimba, Mr. Cachimbo y ¡cómo no! Miss Cachimbombo. En mi humilde y rica opinión nuestro cachimbombo fue uno de los mejores, por no decir el mejor, pero bueno. ¿El baile? IT'S BRITNEY BITCH, bailamos Crazy... sí, BAILAMOS yo también bailé. Las mujeres descalzas, short blanco y polo negro mientras los hombres la misma cosa pero al revés y con corbata para la realización de "la jaladita". ¿Creación de los pasos? fue una copia barata de un video en youtube con una "pizca" de presión pues todo se terminó, literalmente, 5 minutos antes de que empezara todo. Fue una noche bonita.
Al final de todo y después de pelearnos por cómo haríamos los retos, por aprendernos los pasos, por conocernos "toda" la católica para la búsqueda del tesoro todos nos volvimos hermanos, miembros de una iglesia (sin Cipriani). Las cachimbadas son basicamente para obtener trago a cambio de esfuerzo. Pero si eres parte de una T como la mía verás qué cosa rara ocurre: fue más facil conseguir dinero para trago que para pagar los polos. A pesar de todo me encanta la gran mayoría de miembros de mi T incluyendo los jefes, los apoyos, los apoyos del apoyo y cómo no los apoyos del apoyo que no apoyan pero que sí bailan.
"Porque la T1 no tiembla.. LATE"
jueves, 25 de marzo de 2010
HOLA HOLA HOLA
Hola blog lleno de telarañas!, te eché de menos, estabas presente siempre en mi sub-conciente jaja algo me llama casi siempre hacia ti pero no le hago caso. LO SIENTO :D. Te contaré cómo me va en estos días.
Ya van 2 semanas de clases en la PUCP. AGOTADOR pero divertido. Todo es muy diferente pero me está empezando a gustar, es cosa de acostumbrarse supongo. Jalé todo osea que llevo todo curso que empieze con 'Introducción...' uno de ellos IVU (por si no sabes que es esto querido blog: Introducción a la vida universitaria). Gracias a este 'curso' es que me acordé de ti pues por esas cosas del azar tengo que escribir en la bitácora de la clase mi "experiencia" o algo así, me rompo la cabeza pero no se me ocurre nada.
Hoy fue un 'Jueves cultural': impro con Los exitosos Gaga vs. Aburridos fue genial ver impro después de años, lo extrañaba. Armando Machuca: un super genio de la improvisación, actuación, etc etc.
Básico de eme, hice cola por laaas.. por ese motivo tuve que ir a comprarme un Tío Bigote con su acné MÁS.
Debo decir que esto de la universidad me tiene muerta (bien literalmente) empezando por el bendito Tontódromo que es mas largo qe la cochesumami y que por siemple aburrimiento recorro como estúpida y terminando por mis martes que son HORRIPILANTES clases de 8 a 2 todo seguido aunque el brother de historia nos bota siempre antes.
¿La gente? ahí.
Mañana tengo clases temprano de mate que aGGGco. Espero salir bien en el último examen ya que me perdí totalmente espero por lo menos un 14 :D porque, debo admitir, que estaba muy facil y eso que no entendí ni eme. Bueno chau. Te quiero blog, no te olvidaré más pues vendré pronto a contarte cómo van las cachimbadas :D
Ya van 2 semanas de clases en la PUCP. AGOTADOR pero divertido. Todo es muy diferente pero me está empezando a gustar, es cosa de acostumbrarse supongo. Jalé todo osea que llevo todo curso que empieze con 'Introducción...' uno de ellos IVU (por si no sabes que es esto querido blog: Introducción a la vida universitaria). Gracias a este 'curso' es que me acordé de ti pues por esas cosas del azar tengo que escribir en la bitácora de la clase mi "experiencia" o algo así, me rompo la cabeza pero no se me ocurre nada.
Hoy fue un 'Jueves cultural': impro con Los exitosos Gaga vs. Aburridos fue genial ver impro después de años, lo extrañaba. Armando Machuca: un super genio de la improvisación, actuación, etc etc.
Básico de eme, hice cola por laaas.. por ese motivo tuve que ir a comprarme un Tío Bigote con su acné MÁS.
Debo decir que esto de la universidad me tiene muerta (bien literalmente) empezando por el bendito Tontódromo que es mas largo qe la cochesumami y que por siemple aburrimiento recorro como estúpida y terminando por mis martes que son HORRIPILANTES clases de 8 a 2 todo seguido aunque el brother de historia nos bota siempre antes.
¿La gente? ahí.
Mañana tengo clases temprano de mate que aGGGco. Espero salir bien en el último examen ya que me perdí totalmente espero por lo menos un 14 :D porque, debo admitir, que estaba muy facil y eso que no entendí ni eme. Bueno chau. Te quiero blog, no te olvidaré más pues vendré pronto a contarte cómo van las cachimbadas :D

de: physicstys
Encontré este dibujo en Photobucket. No sé por qué pero me encanta. Ya quisiera dibujar así :(
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