Nunca te he escrito y creo que es porque no puedo asegurar tener en mi memoria, algún momento en el que nos hemos sentado a conversar. Tú y yo, conversar en serio.
Eres graciosa y tierna cuando estás enferma, pero una loca de mierda la mayor parte del tiempo. Quién sabe qué tanto habrás pasado en la vida, ¿qué tanto daño te han hecho para amargarte de esta manera? Imagino algo que ronda tu mente aunque nunca jamás lo hayas mencionado.
¿Cómo es cargar con ese peso en la mente? Quizás eso es lo que te aflige tanto, nunca me había cuestionado esto antes. Creo que es más de lo que había planeado escribir aquí.
Mi abuelo se suicidó hace ya muchos años, más de los que tengo yo de vida. No lo conocí, nunca jugué con él, nunca agarré su mano y nunca me dijo que mis hermanos y yo éramos sus nietos favoritos en el mundo gracias a la gran mujer que es mi madre. Nunca lo vi pelear con mi hermano mayor cuando protegía a mi abuela y no lo dejaba subir las escaleras hacia tu cuarto. Mi abuelo se movía a la derecha, mi hermano también; iba a la izquierda, él también; intentaba ir un escalón arriba y él se paraba. No sé cómo me enteré la verdad sobre su muerte, pero no fue hace mucho, es el "secreto familiar".
Nunca le he contado esto a nadie, no sé si es algo para contar o solo para publicar en un blog dejando que quien caiga se entere "sin querer".
¿Es eso lo que te ha amargado tanto? ¿Saber que el hombre con el que compartiste gran parte de tu vida "simplemente" prefirió dejarte sola?
¿Eso hiciste abuelo?
Creo que todos sabemos que no lo hiciste con ese objetivo, pero mi abuela no piensa como todos, nunca. Ella es la señora del drama y todo gira a su alrededor y todos quieren herirla y dañarla, hablar mal de ella, sacarle plata, robarle, estafarle, hacerla pasar como cojuda, pero mi abuela de cojuda y de paz interior no tiene nada.
Mi abuela es de ese tipo de señoras que te regatean absolutamente todo, así cueste S/. 0.10, ella exige una respuesta a su "¿y nada menos?" hasta de la que ordena la ropa en Saga Falabella. Así es ella, loquita, doliéndome un poco, no sé si es por eso que no me doy el valor de ir a verte más seguido. Es difícil estar calmado y dar amor al mismo tiempo cuando lo único que haces es juzgar a la personas por cómo se ven, por cuánto dinero tienen o por dónde viven.
Nunca me pareció justo nada de lo que pasó, para nadie.
No sé si ya me cansé de intentarlo contigo,
quizá debería sentirme mal diciendo esto,
pero sabemos que no es así.